Curar llagas lengua es una preocupación común para muchas personas, ya que estas pequeñas úlceras pueden causar molestias significativas, interferir con nuestras actividades diarias como comer y hablar, e incluso afectar nuestra calidad de vida. Las llagas en la lengua, conocidas también como aftas bucales, son lesiones dolorosas que suelen aparecer en la parte superior de la lengua, pero también pueden surgir en las encías, el interior de las mejillas o el paladar. Aunque son benignas en la mayoría de los casos, su aparición puede ser incómoda y a veces persistente.
Afortunadamente, existen una variedad de tratamientos recomendados por especialistas que pueden ayudar a aliviar el dolor, acelerar la curación y prevenir futuras recurrencias. Desde remedios caseros simples hasta tratamientos médicos avanzados, en este artículo exploramos las mejores opciones para curar llagas lengua, entendiendo sus causas, síntomas y cómo cada tratamiento puede ser útil para mantener una boca sana y libre de dolor.
Curar llagas lengua
Las llagas en la lengua son pequeñas úlceras abiertas que pueden aparecer en cualquier parte de esta, provocando dolor, ardor e irritación, especialmente al ingerir alimentos ácidos, picantes o muy calientes. Clínicamente, suelen ser clasificados como aftas o, más ampliamente, como úlceras bucales —una lesión común que puede surgir en la lengua, las encías, el interior de las mejillas y el paladar.
La lengua asume un papel crucial en funciones básicas como la masticación, la deglución y la articulación del habla. Cuando presenta una llaga, estas funciones se ven afectadas, lo que hace que la molestia no solo sea física sino también funcional.
Causas más frecuentes de las llagas en la lengua

Entender por qué aparecen las llagas es clave para prevenirlas y tratarlas adecuadamente.
1. Traumatismos locales
Los traumatismos locales, como morderse accidentalmente la lengua o cepillarse con demasiada fuerza, son una de las principales causas de las llagas en la lengua. Además, los roces repetidos de los dientes o prótesis dentales mal ajustadas también pueden desencadenar lesiones dolorosas. Estas pequeñas heridas crean un ambiente propenso para que las llagas se desarrollen, especialmente en personas que tienen la lengua más sensible o propensa a sufrir daños.
2. Estrés y factores inmunológicos
El estrés es un factor clave en la aparición de aftas recurrentes. Cuando estamos estresados, el cuerpo libera hormonas como el cortisol que pueden alterar el equilibrio inmunológico, reduciendo la capacidad del sistema inmunitario para defenderse contra infecciones.
3. Deficiencias nutricionales
Las deficiencias de nutrientes esenciales, como vitamina B12, ácido fólico, zinc o hierro, se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar llagas en la lengua. Estos nutrientes juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de las mucosas orales. La falta de estos micronutrientes puede debilitar el tejido de la lengua, haciéndola más vulnerable a la irritación y la inflamación, lo que aumenta la probabilidad de que se formen úlceras dolorosas.
4. Alimentación y hábitos irritantes
Algunos alimentos y hábitos pueden irritar la lengua y favorecer la aparición de llagas. Las comidas picantes, los cítricos y las bebidas alcohólicas son conocidos por su capacidad para inflamar las mucosas bucales, lo que puede crear un entorno perfecto para las úlceras. El tabaco y el uso de pastas dentales con ingredientes irritantes también contribuyen a este problema, causando que las llagas no solo aparezcan, sino que se agraven, prolongando la curación.
5. Condiciones médicas subyacentes
Diversas condiciones médicas subyacentes, como la enfermedad de Crohn, el VIH o el síndrome de Behçet, pueden estar relacionadas con la aparición recurrente de llagas en la lengua. Estas enfermedades afectan el sistema inmunológico o la mucosa bucal, predisponiendo a las personas a desarrollar úlceras.
Tratamientos recomendados por especialistas
Aunque muchas llagas se curan espontáneamente en una o dos semanas, existen múltiples opciones de tratamiento médico y domiciliario que pueden acelerar la recuperación y aliviar los síntomas.
1. Tratamientos médicos profesionales
a) Geles y pomadas tópicos
Los especialistas suelen recomendar el uso de geles o cremas tópicas que contienen agentes anestésicos o antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación directamente sobre la llaga. Ejemplos incluyen productos con lidocaína, benzocaína o compuestos antiinflamatorios suaves.
Lidocaína (anestésico local): adormece la zona afectada para aliviar el dolor inmediato.
Benzocaína: común en productos de venta libre, aunque puede causar alergias en algunas personas.
b) Enjuagues bucales prescritos
Los profesionales de la salud pueden recomendar enjuagues bucales antisépticos (por ejemplo, con gluconato de clorhexidina) y, en casos más severos, enjuagues con corticosteroides o antibióticos. Estos ayudan a mantener la zona limpia, reducir la inflamación y prevenir infecciones secundarias.
c) Corticosteroides y medicamentos específicos
En casos de aftas recurrentes o muy dolorosas, los médicos pueden recetar corticosteroides en forma de enjuagues o tabletas que se disuelven en la boca para disminuir la respuesta inflamatoria. Además, algunos medicamentos específicos como amlexanox han sido utilizados para reducir el dolor y acelerar la curación en casos de aftas frecuentes, aunque no está ampliamente disponible en todos los países.
d) Antibióticos tópicos o sistémicos
Si la llaga parece infectada o hay signos de infección bacteriana, el especialista puede administrar antibióticos tópicos o incluso orales para controlar el problema. Esto es más común cuando hay riesgo de infección secundaria en usuarios con sistemas inmunológicos comprometidos.
e) Terapias avanzadas
En algunos casos complejos, los especialistas pueden optar por tratamientos como la terapia láser de baja intensidad, que ha demostrado eficacia para aliviar el dolor y promover la regeneración del tejido.
2. Remedios y tratamientos en casa con evidencia clínica
Además de los tratamientos formales, existen varios métodos recomendados por especialistas para ayudar al proceso de curación y aliviar molestias sin receta médica:
a) Enjuagues con agua salada
Hacer gárgaras con agua tibia y sal varias veces al día es uno de los remedios más simples y efectivos. La sal tiene propiedades antisépticas naturales que ayudan a limpiar la zona y reducir la inflamación.
b) Bicarbonato de sodio
Un enjuague con bicarbonato de sodio puede ayudar a equilibrar el pH de la boca y aliviar la irritación.
c) Aloe vera
Aplicar gel de aloe vera directamente sobre la llaga puede ser útil para calmar la inflamación y el dolor, aunque la evidencia científica es limitada pero considerada segura.
d) Compresas frías o cubitos de hielo
El frío reduce el dolor instantáneamente y puede disminuir la inflamación, ya sea aplicando compresas sobre la zona o chupando cubitos de hielo.
e) Ajustes en la dieta
Evitar alimentos picantes, ácidos o calientes ayuda a prevenir irritaciones adicionales. Se recomiendan alimentos suaves y templados mientras la llaga se cura.
Prevención: hábitos para evitar que reaparezcan las llagas
Prevenir siempre es mejor que curar. Existen diversas recomendaciones que pueden ayudar a reducir la probabilidad de aparición de nuevas llagas en la lengua y, al mismo tiempo, mantener una buena salud bucal.
En primer lugar, mantener una buena higiene oral es fundamental. Cepillarse los dientes y la lengua suavemente con un cepillo de cerdas suaves después de cada comida es una de las mejores maneras de evitar lesiones. Además, es importante utilizar una pasta dental que no contenga agentes irritantes, ya que estos pueden afectar la delicada mucosa de la lengua y aumentar el riesgo de formación de llagas.
Otro aspecto clave es evitar los irritantes. Reducir el consumo de alimentos muy picantes, cítricos, bebidas alcohólicas y tabaco puede disminuir considerablemente la probabilidad de irritación crónica en la lengua. Estos productos tienden a inflamar la mucosa bucal, favoreciendo la aparición de aftas o úlceras. Al evitar estos hábitos, se reduce el riesgo de lesiones dolorosas.
Una dieta equilibrada también juega un papel importante en la prevención de las llagas en la lengua. Es esencial consumir suficientes vitaminas y minerales, especialmente hierro, vitamina B y zinc, ya que estos nutrientes son clave para mantener la salud de la mucosa oral. Una alimentación adecuada refuerza las defensas del cuerpo, ayudando a evitar que las llagas se desarrollen.
Finalmente, si usas ortodoncia o prótesis dental, es crucial proteger la boca de traumatismos. Asegúrate de ajustar y revisar regularmente tus aparatos dentales para evitar rozaduras o lesiones que puedan dañar la lengua. Los aparatos mal ajustados pueden rozar constantemente la lengua, lo que aumenta el riesgo de que se formen úlceras.
Cuándo es necesario acudir al médico
Aunque la mayoría de llagas en la lengua se resuelve por sí sola en unos días, hay situaciones que requieren evaluación profesional:
La llaga no cicatriza en 2 semanas
El dolor es intenso o empeora
Aparecen múltiples llagas recurrentes
Signos de infección (pus, fiebre o mal olor)
Dificultad marcada para tragar o abrir la boca
Estas señales pueden indicar condiciones subyacentes más serias o la necesidad de tratamiento especializado.
Conclusión
Las llagas en la lengua, aunque generalmente inofensivas, pueden afectar seriamente tu calidad de vida. Para tratar estas molestias, es crucial mantener una buena higiene bucal y emplear remedios como enjuagues con agua salada o geles anestésicos. En cualquier caso, evitar alimentos irritantes y mantener una dieta equilibrada puede ser clave en la prevención y curación de estas úlceras.
Si los remedios caseros no son suficientes o si tienes dudas, no dudes en contactarnos para recibir una evaluación profesional.
Preguntas frecuentes sobre curar llagas lengua
1. ¿Cómo curar las llagas en la lengua rápido?
Para curar las llagas rápidamente, mantén una buena higiene bucal y enjuaga con agua salada para reducir la inflamación. Usa geles anestésicos para aliviar el dolor y evita alimentos irritantes como los picantes o ácidos. Si no mejoras, consulta con un dentista.
2. ¿Cuánto tiempo duran las llagas en la lengua?
Normalmente, las llagas duran entre 5 y 7 días. Si persisten más tiempo o se vuelven recurrentes, lo mejor es consultar a un profesional.
3. ¿Con qué se curan las llagas de la lengua?
Las llagas en la lengua se curan con enjuagues de agua salada, geles anestésicos y cremas antiinflamatorias. Si son graves, los dentistas pueden recomendar medicamentos más fuertes como corticosteroides.
4. ¿Cómo curar la llaga de la lengua?
Usa geles anestésicos o enjuagues con propiedades antimicrobianas. Evita alimentos calientes y picantes, y prueba enjuagues con agua salada o manzanilla para reducir la inflamación. Si no mejora, consulta a un dentista.
5. ¿Por qué salen llagas en la lengua?
Las llagas en la lengua pueden ser causadas por traumatismos, estrés, deficiencias nutricionales, alimentos irritantes o condiciones médicas subyacentes. Mantén una buena higiene y dieta balanceada para prevenirlas.
6. ¿Cuándo debo consultar a un médico por las llagas en la lengua?
Si las llagas no sanan en una semana, empeoran o aparecen frecuentemente, es hora de ver a un dentista. También consulta si hay signos de infección o si el dolor es intenso.
